Los roquerillos más nostálgicos se hubiesen sentido rozando el éxtasis si hubiesen visto a los Foxy Boxxi este fin de semana de ruta por tierras bilbaínas. El grupo de Mondragón (Gipuzkoa) empezó a llenar los escenarios de rock and roll hace ya tres años. Sus letras, cargadas de alusiones directas y explícitas al sexo, se enroscan a la garganta de Mery May, vocalista y una de las guitarras del grupo, y salen encendiendo los ánimos del público. Mitad vasca, mitad irlandesa, tan pronto es Mery, como María. Su nombre es tan versátil como su voz. Y ésta la protagonista indiscutible de Foxy Boxxi, y que me perdone el resto. Se sube con su grupo a los escenarios que se le pongan delante, se sube y se va, empieza la melodía y deja de ser la pecosa estudiante de relaciones laborales y se convierte en Mery May. Y la señorita May es un ciclón de rock and roll que no para de moverse y de dejar atónito a un público que quizás no se esperaba mucho de este grupo de Mondragón, a no ser sus groupies más fervorosas, que como dice la propia Mery May somos aquellas que siempre les hemos “follado” pero nunca “fallado”.

Ser una groupi de los Foxy no es ser simplemente una gritona enloquecida que dedica sus tardes libres a hacer cartelitos con el nombre de su grupo favorito rodeado de corazones, y que sueña, también en sus tardes libres, con tener un romance alocado con el batería que llena su vida de ritmo. Detrás de los Foxy Boxxi, que van de rebeldes, de libertarios y duros, hay un seguimiento de aferrados seguidores que les mimamos hasta el último segundo. Quizás sea porque se lo merecen como grupo, porque desde ahí arriba nos hacen vibrar y descargar adrenalina, o porque como personas de carne y hueso también nos dejan atónitos. Y además, somos aquellas que les guardamos esos grandes secretos de las estrellas de rock, esos que ahora guardamos con cariño, pero puede que algún día podamos explotarlos al máximo escribiendo un libro sobre los devaneos existenciales del grupo, sus supuestos viajes psiconautas y demás debilidades humanas…

Espero que no dentro de mucho, tengamos que seguirles en su gira internacional, viviendo al límite y entregados sin desenfreno al show de los Foxy Boxxi.


Concierto del grupo en el festival Danbaka

Saila