El monstruo se avergüenza
Josef Fritzl, el llamado "monstruo de Amstetten", se enfrenta al tribunal cabizbajo y avergonzado.
Fritzl, que mantuvo a su hija prisionera durante 24 años y la sometió a constantes abusos y vejaciones, se declara inocente de la mayoría de las acusaciones que se le imputan. Sólo reconoce el delito de privación de libertad, violación, incesto y coacción. ,Mientras que niega haber cometido los delitos de asesinato por negligencia y el de someter a su hija y a sus hijos-nietos a la esclavitud.
En el juicio que tuvo lugar ayer en Sankt Pölten, el acusado evitó dar la cara para que los medios de comunicación presentes no pudieran captar su cara. Avergonzado y cubierto por un archivador azul, el "monstruo de Amstetten" oculta sus delitos. El abogado defensor, Rudolf Mayer, declaró al diario Österreich "mi cliente no es un monstruo sexual sino que amaba a su hija a su manera". Y añade que su defendido tiene asumido que "pasará el resto de sus días encerrado".



Paloma Oñate Coiduras dijo
Ala, pues el cabrito este ya ha reconocido sus delitos. "Me arrepiento, ya no puedo hacer nada para evitarlo". Já!
19 Marzo 2009 | 02:15 PM