En el deporte el protagonismo es, sin duda, de los deportistas. Pero ¿qué sería del deporte sin esas personas que velan por el juego limpio? Los árbitros son aquellos individuos que se encargan de que se cumplan las reglas y, en muchas ocasiones es el encargado de dirimir en los lances del juego evitando discusiones interminables entre los jugadores.
Todos los deportes necesitan de un arbitro, ya sea en salto de pértiga, como en el deporte rey, el fútbol. Está claro que los que controlan deportes que no tienen mucha transcendencia, no son muy conocidos, pero en aquellos que son de masas, esas personas cobran un mayor protagonismo. Ésta es una profesión dura, en la que los insultos y reprimendas están a la orden del día, ya que nunca llueve a gusto de todos.
Los árbitros deben ser imparciales, ceñirse a las reglas del juego pese a que siempre es muy difícil decidir in situ, si las acciones de los deportistas son correctas o no. Por eso se ha alabado en deportes como el tenis, la aparición del “ojo de halcón” que ayuda al juez de silla en sus decisiones, y por supuesto es una ayuda para los tenistas. Al igual que en otros muchos deportes en los que se usan pantallas para ver las repeticiones. El fútbol es de los pocos casos en los que los árbitros no tienen ninguna opción a ver las imágenes de las maniobras dudosas.
Eso es por lo que en muchas ocasiones, los colegiados buscan su minuto de oro. El caso del fútbol es el más conocido, ya que es el deporte más importante en nuestro país y los aficionados se involucran, la mayoría de veces demasiado, en el juego y eso hace que los árbitros sean más criticados y más conocidos por sus errores. Estos fallos en muchas ocasiones se convierten en ayudas al equipo contrario y los hinchas les hacen culpables de la derrota de su equipo. El juez español que más ha trascendido por su peculiar forma de actuar ha sido el linier Rafael Guerrero, que gracias a la frase de se compañero Mejuto González “Rafa, no me jodas”, se ha convertido en uno de los personajes más conocidos del panorama arbitral.
Recientemente más sonado fue el arbitraje que Pérez Burrull hizo en el partido Real Madrid-Osasuna, en el que favoreció claramente al equipo de la capital. Fue tan escandaloso que el comité le impuso una sanción ejemplar, que sirve para dar un toque de atención a sus compañeros.
Por último, una de las curiosidades de los árbitros españoles es su nombre, cada cual más original: los anteriormente citados, Mejuto Gonzalez y Pérez Burrull, Megía Dávila, Medina Cantalejo…
MARÍA

